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Sobre Baiona

 

Baiona, Pontevedra

 

El origen del topónimo se le puede aplicar igual explicación que para el de Baíña. Teorías como la aportada por el licenciado Molina en 1550 ("aquel pueblo de Bayona se llamaba antiguamente Boyana: por un buey que tiene por armas: y corrupto el vocabulario dice Bayona por baya: por que es la mejor playa del río"), como otras muchas surgidas a lo largo de la historia, carecen totalmente de fundamento.

 

En la parroquia de Baiona se reúnen los elementos artísticos, sociales y turísticos de mayor interés del municipio. A lo largo de estas páginas están tratados cada uno de ellos: la fortaleza de Monterreal, los templos religiosos, sus valores naturales, su oferta de ocio y vacaciones y, por supuesto, las marcas de una historia agitada que realzan su atractivo.

 

Núcleos de población: A Anunciada, Baiona, Covaterreña, Loureiral, Percibilleira y San Antón. Patrón: Virgen de la Anunciada y Santiago Apóstol. También reciben culto especial en Baiona la Virgen del Carmen, Santa Liberata, la Virgen de A Roca y San Cosme y San Damián.

 

Baiona es uno de los municipios históricos de Pontevedra, una de las cuatro provincias en las que se divide la Comunidad Autónoma de Galicia, situada al noroeste de España.

 

    * Longitud: 5º 70' 0'' y 5º 12' 3'' O. del meridiano de Madrid.   

    * Latitud: 42º 2' 40'' y 42º 7' 40'' N.    

    * Altitud mínima: 0 m (nivel del mar).    

    * Altitud máxima: 632 m (Alto de A Groba).    

    * Superficie: 34,7 km2.    

    * Población: 11.337 habitantes (censo de 2004). 

 

Historia de Baiona

 

Baiona romana y medieval

 

Algunos autores atribuyen la fundación de Abobriga en el año 140 A.C. (primer nombre de Baiona) a Diomedes de Etolia, hijo del príncipe Tideo, fundador de Tui. En esa época, los romanos expulsan de la península ibérica a los cartagineses, pero algunas regiones como Galicia y Lusitania se alzan contra ellos.

 

Para combatir estos levantamientos, Roma envía al cónsul Flavio Serviliano que sitia a los rebeldes de estas tierras en el recinto fortificado de la Erizana. Pero una noche Viriato entra por el mar con su ejército, acorrala a los romanos entre la montaña y la bahía y libera a la población, que horas antes respondiera a las amenazas de Flavio Serviliano de pasarlos a cuchillo de esta forma: "nuestros padres no nos dejaron oro y plata para comprar la libertad, sino hierro para defenderla".

 

En el año 60 de nuestra era, Julio César llegó a esta Villa con la intención de asaltar con sus tropas las islas Cíes y destruir a los herminios, allí refugiados, que se rindieron ante el bloqueo ordenado por el emperador romano.

 

En el año 587 es conquistada por el rey visigodo Recaredo. El monarca la anexiona a su reino y decide acuñar una moneda para conmemorar su triunfo. Entre los años 730 y 750, la Villa es dominada por los árabes, que pierden su posesión en beneficio del rey Alfonso I. No sería aquélla la única presencia árabe en esta geografía, puesto que siglos después (en el 997), el rey Almanzor –consciente de la importancia estratégica del lugar y su fortaleza– consigue conquistar la Villa.

 

Época bajomedieval y principio de la edad moderna

 

Una de las fechas más significativas en la historia de Baiona es quizá la de 1201, año en que el rey Alfonso IX de León firmó en las islas Cíes una Carta-Puebla por la que otorgaba a Erizana el nombre de Bayona y concedía a sus habitantes importantes fueros y privilegios para el comercio marítimo. De esta manera, dejaba de depender del señorío del monasterio de Oia. Como quiera que Baiona era valorada como enclave estraté- gico, sus posibilidades de ser atacada eran elevadas.

 

En 1331, durante la guerra entre los reinos de Castilla y Portu- gal, fue atacada por la flota dirigida por el almirante portu- gués Pezaña, lo que provocó en la Villa enormes destrozos. Cuatro décadas más tarde, en 1370, el nuevo rey de Castilla, Fernando I de Portugal, fija su residencia en la fortaleza de Monte Boi, hasta que es derrotado por las tropas castellanas.

 

Uno de los episodios que pudo haber cambiado la historia de Galicia ocurrió en 1388, cuando el británico duque de Lancaster arriba a A Coruña con un ejército. En su intención de conquistar el trono de Castilla para su mujer doña Constanza –heredera legítima según las Cortes de Sevilla–, toma primero esa ciudad y, más tarde, Compostela, Pontevedra y Vigo. Motuax, mariscal de su ejército, logra también llegar a la puerta de Baiona con sus 1.000 arqueros y consigue, sin derramar una gota de sangre, que las autoridades se rindan.

 

Lancaster consigue también pactar con el rey de Portugal para atacar al enemigo común y pide a don Juan, rey de Castilla, que entregue a doña Constanza el trono. Pero éste no acepta y propone el matrimonio de su hijo Enrique III (de 10 años) con Catalina (de 14), hija de Lancaster y Constanza.

 

La propuesta es aceptada y Lancaster instituye el título de Príncipes de Asturias –como émulo del británico principado de Gales– que ostentarán por primera vez Enrique y Catalina. Esta época de guerras y pactos arruina a Baiona que no volverá hasta el siglo XV a recibir un nuevo impulso.

 

En 1425, el rey Juan II decide que A Coruña y Baiona sean los únicos puertos gallegos en los que se descarguen las mercancías procedentes del extranjero y, posteriormente, autoriza a este puerto a importar y exportar cualquier clase de mercaduría. En 1474 es asaltada de manera sangrienta por Pedro Álvarez de Soutomaior, más conocido como Pedro Madruga, uno de los personajes más despiadados de la época feudal gallega. Amante de los castillos y fortalezas, Madruga construye en el pico del Monte Boi una Casa-Torre, que aún hoy permanece en pie como parte del actual Parador de Turismo.

 

Un año más tarde, los habitantes de Baiona toman partido por Alfonso V, rey de Portugal, en su lucha contra los Reyes Católicos. Finalmente, tras un prolongado asedio, el monarca y los baioneses, resguardados en la fortaleza de Monte Boi, deciden rendirse. Aún volvió a intentar cercar sus murallas en 1478 Pedro Madruga, pero se vio obligado a desistir ante las fuerzas reales.

 

La fecha más señalada de la historia de Baiona es la del 1 de marzo de 1493: ese día arribó a su puerto la Carabela Pinta, comandada por Martín Alonso Pinzón y pilotada por Diego Sarmiento –natural de esta comarca–. Baiona se convertía así en el primer pueblo de Europa en tener noticia del descubrimiento de América.

 

En 1497, los Reyes Cató- licos concedieron a los habitantes de Baiona numerosos privilegios y les ordenaron vivir, en previsión de las invasiones extranjeras, dentro del recinto de la fortaleza de Monte Boi, que a partir de entonces tomaría el nombre de Monte Real. Entre los privilegios otorgados a los 650 vecinos figuraban la exención de servir en la Armada de Castilla y licencia para emprender por su cuenta la guerra en corso. Igualmente, los Reyes concedían a Baiona los títulos de Noble y Leal Villa.

 

La época moderna

 

Comenzado el siglo XVI alcanza Baiona gran esplendor: expedía y comunicaba Órdenes Reales, era cabeza de Partido y tenía dominio y señorío sobre los valles de la Louriña y Rosal. Por otra parte, la Villa iba creciendo puerto atrás, pues los habitantes no eran muy partidarios de vivir en la fortaleza.

 

Ese esplendor se ensombrecería años antes de la mitad del siglo, cuando una flota francesa de 56 navíos ataca su puerto (año 1533) y después de que una epidemia menguase considerablemente su población (1540). Antes, en 1512, el marinero baionés Diego Carmona Pérez arribó en Sanlucar de Barrameda con la expedición de Juan Sebastián Elcano, tras haber completado la primera vuelta al mundo. Otro marinero de la Villa, Vasco Gallego, que formaba parte de la tripulación de Magallanes, integrante de la misma expedición, falleció en las islas Molucas.

 

En 1585 el pirata inglés Francis Drake, al mando de 1500 hombres, ataca la fortaleza, pero la población de la comarca, ordenada por el entonces conde de Gondomar, Diego Sarmiento de Acuña, le conmina a abandonar la bahía. El propio conde consiguió comprar al rey Felipe II el feudo del Val Miñor, con lo que así pasaba a gobernar a veinte mil vasallos.

 

Después el propio monarca ayudaría con privilegios a la Villa (exención para servir en la Armada Real y creación de una Cátedra de Gramática) y concentraría en la bahía a una Armada de 17000 soldados, con el fin de derrotar a los piratas que merodeaban las costas gallegas.

 

Los siglos XVII y XVIII fueron también tiempos de asedio constante. Baiona era el puerto principal del sur de Galicia y norte de Portugal y el punto marítimo más difícil de combatir. Se dice que quizás el famoso hundimiento de los galeones en Rande no hubiese ocurrido de haber atracado éstos en la bahía de Baiona, pero los Reyes desatendieron su importancia.

 

A lo que sí llegó a contribuir Baiona fue a la reconquista de Vigo. Los vecinos de la comarca, con la ayuda de batallones portugueses, se zafaron de las tropas del mariscal Soult, que se habían adueñado de Monterreal, frenando así parte de la avanzadilla napoleónica hacia Vigo, la primera ciudad de Galicia que consiguió liberarse del dominio francés.

 

La época contemporánea

 

En 1823, Baiona dejó de ejercer su jurisdicción sobre el Val Miñor y su influencia quedó reducida a término municipal. La última vez que funcionaron los cañones de Monterreal fue veinte años después, cuando el general Iriarte intentó sin éxito apoderarse de la fortaleza como etapa de su lucha por mantener el Movimiento Liberal.

 

En 1859 una Real Orden dispone el fin de Monterreal como fortaleza militar y en 1872 el Estado anuncia su venta en subasta pública. Lo adquiere en 1877 José Elduayen, marqués del Pazo de la Merced. En 1880 Manuel Misa y Bertemati, conde de Baiona, entrega al Ayuntamiento un edificio que funcionará como escuela pública.

 

Su hermano, Ventura Misa, construyó por primera vez una bodega catedral en Jerez de la Frontera, en la que se creó el vino de Jerez, del que se considera inventor. En 1943 se inaugura el actual consistorio, instalado en la histórica "Casa de Correa", adquirida un año antes por el Ayuntamiento.

 

En 1966 el castillo de Monterreal comienza a prestar servicios como Parador Nacional de Turismo, después de que el Estado lo adquiriese en 1963 a los herederos de Bedriñana. En 1974 el ministerio de Trabajo instaura el día 1 de marzo, día de la Arribada de la Pinta, como Fiesta local oficial.

 

Escudo

 

El escudo de Baiona está cuartelado en cruz. En los cuarteles primero y cuarto aparece un buey, en oro o amarillo, y unas defensas en plata o blanco con el campo de sinople o verde. En los cuarteles segundo y tercero, una galera de tres palos y gallardete, ambos en sable o negro, unas ondas de mar en plata o blanco y azur, con el campo en plata. El escudo está timbrado con una corona real cerrada en oro engastada de piedras preciosas.

El buey hace referencia a la fortaleza de Monte Boi, una península fortificada que defiende al pueblo de la ría y a la que, luego, los Reyes Católicos concedieron el nombre de Monterreal. La galera o nao representa la eterna relación del mar con la vida de la villa (aquí arribó la carabela la "Pinta" tras el descubrimiento de América y de aquí partió la armada de Felipe II e 1596 para combatir a los ingleses que asediaban las costas españolas).

Los escudos más antiguos que se conocen se encuentran en la capilla de Santa Liberata, construida en 1695, y el otro tallado en una de las puertas del Anuario-archivo mandado construir por el corregidor Agustín de Arteaga en 1769, actualmente ubicado en la alcaldía.

 

Bandera

 

La bandera de Baiona está formada por 4 triángulos en rojo y azul –producto del cruce de dos diagonales–, dispuestos el azul abajo y arriba y el grana a derecha e izquierda. En edificios públicos y actos oficiales se utilizará con el escudo de la villa en el centro.

Tras haber decaído su uso a mediados del siglo XIX, un acuerdo tomado por la corporación municipal en mayo de 1981 resuelve que la bandera oficial ondeará en la Casa consistorial a la derecha de la enseña española y a la izquierda de la de Galicia. Hasta entonces, la última vez que se había contemplado la bandera fue el 28 de septiembre de 1927, durante la visita a Baiona de SSMM los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia.

El documento más antiguo que testifica la existencia de la bandera, conservado en el Archivo municipal, es una carta de Felipe II fechada en Madrid en 1591, dirigida al marqués de Cerralbo, capitán general de Galicia.

 

Himno

 

Xa no tempo dos antergos os teus feitos resoaban, barcos púnicos e gregos os teus tesoros buscaban. Cando o pobo herminio en guerra brava axuda recabou, contra o César, pola terra, a Erizana pelexou.

Vila de xentes honradas, que as razóns do corazón puxo ante as loitas alzadas da unidade da nación. Os Reis danche privilexio de nobreza por ser fiel e serás Alcázar rexio de Fernando e Isabel.

¡Bayona, Vila fiel e real!, navío que o mar Atlante baña, adiantada da gran nova de España: Mundo Novo e Universal. A "Pinta" bicoute con ledicia, descansando da inxente gloria, quedou para sempre na historia a Bayona de Galicia.

Hoxe en día anque a memoria do pasado non esquece, indo en pos de nova gloria Bayona traballa e crece, ofrecendo a forasteiros e a si mesma o seu tesón, para ser do mundo enteiro o máis ínclito florón.

¡Bayona, Vila fiel e Real! ¡BAYONA, VILA FIEL E REAL

 

Fiesta oficial

 

Desde 1974 la fiesta oficial de Baiona era el día 1 de marzo, día de la Arribada, en que se conmemoraba la llegada de la carabela "La Pinta" al puerto de Baiona en esa fecha del año 1493. Ahora la fiesta oficial se celebra en fechas variables del mes marzo. 

 

Costumbres



Horario laboral



En España, la jornada laboral está dividida en dos etapas: una de mañana y otra de tarde. Los trabajadores que tienen jornada partida comienzan su tarea alrededor de las 8 ó 9 de la mañana y se van a comer entre las 13.30 y las 14 horas. El horario vespertino ocupa desde las 16.30 hasta las 20 horas. De todos modos, las instituciones, organismos oficiales, entidades bancarias y centros escolares, acostumbran a trabajar con jornada intensiva desde las 8 hasta las 15 horas, aproximadamente.



Horarios comerciales



El turismo es la principal fuente de ingresos de Baiona y por eso su comercio es de los más importantes de la zona, con tiendas especializadas y de buena calidad en los productos que ofrece. Habitualmente, el horario que tienen es amplio y va desde las 10.00 de la mañana hasta las 14.00 horas y desde las 17.00 hasta las 21.00. En el periodo estival, este horario se alarga, pudiendo encontrar el visitante sitios para realizar sus compras abiertos hasta las 12 de la noche y comercios con horario continuado que no cierran al mediodía.



Horarios de comidas



Aunque a muchos extranjeros les pueda parecer un exceso, Galicia –como el resto de España– se rige por un horario de comidas que en nada se parece al que domina en el resto de Europa. El desayuno es mucho más frugal que el de nuestros vecinos europeos y, lejos de iniciar el día 'comiendo como un rey', los españoles estamos más acostumbrados a desayunos ligeros que dejan hueco para una costumbre muy arraigada en el país: la del aperitivo. A media mañana es muy normal la tapa de tortilla y la cerveza, uso que además va muy acorde con la cultura socializadora que en España tienen los bares y las cafeterías.



La hora del almuerzo oscila entre las dos y las tres de la tarde aunque, incluso, hay muchos restaurantes que sirven hasta las cuatro. Ésta es la comida más copiosa del día y en la que, habitualmente, más tiempo se para el español. No es un piscolabis acelerado como ocurre entre los anglosajones –que pueden ingerir un sandwich mientras van en el metro–, si no que es un ritual de cuchillo y tenedor con sobremesa incluida.



La hora de la cena va de las 21 h. de la noche hasta las 23 h., aunque los fines de semana este horario puede ser muy superior. Si la cena es en el hogar familiar, por regla general será más ligero que si se hace en un restaurante, aunque los españoles no suelen hacer las últimas comidas del día excesivamente copiosas.



Horarios de espectáculos



Espectáculos


Durante todo el año se puede asistir en Baiona a numerosos espectáculos organizados por diversas entidades y sociedades de la Villa. Estos espectáculos se celebran tanto al aire libre como en los distintos centros culturales. El número de actos, tradicionales y modernos, se incrementa en la época estival para ofrecer al turista una programación de calidad e interés.



De los espectáculos que tradicionalmente se celebran en Baiona, destaca la representación teatral de la Arribada de la Carabela Pinta, puesta en escena por medio centenar de vecinos. Esta obra tiene lugar durante la Fiesta de la Arribada, el primer fin de semana de marzo.



Bares, pubs y discotecas

 


Durante los fines de semana y los periodos de vacaciones Baiona vive un ambiente nocturno muy agradable. Sus bares, decorados muchos de ellos con detalles marineros, permiten al visitante disfrutar de un ambiente tranquilo, alegre y seguro.



Costumbres sociales de los baioneses

 


Pasear contemplando el mar, disfrutar de las numerosas terrazas o caminar por nuestros montes y parques es una costumbre arraigada entre los baioneses y visitantes.



Tomar un tentempié a media mañana en el bar es muy habitual, al igual que el café de media tarde o las tapas a primera hora de la noche y como preludio de la retirada al hogar o a algún buen restaurante para cenar. Además, es también común que la gente disfrute a diario con tertulias nocturnas en pubs y bares hasta bien entrada la noche.



El tapeo durante la mañana de los domingos en alguno de los muchos bares es el preludio de la comida familiar, ya que el domingo es, por regla general, cuando se reúne toda la familia a la hora de comer, pues el ajetreo de la vida moderna y la jornada laboral han hecho de éste el único día de descanso.



En verano y épocas de vacaciones, el ambiente es mucho más festivo las veinticuatro horas, ya que muchas son las personas que pasean por sus calles y dan vida a la localidad. Es en estos meses cuando la actividad es más entretenida.



Danzas típicas



Existe una danza con casi 400 años de antigüedad, denominada la Danza de las Espadas, que los marineros bailan durante las festividades de la Virgen de la Anunciada, patrona de Baiona, y de la Virgen del Carmen, patrona de las gentes de la mar, celebraciones ambas que tienen lugar en verano. La danza debe su origen al antiguo gremio de mareantes, de histórica tradición en esta Real Villa, y puede ser bailada por casi 50 hombres que portan unas espadas con las que componen distintas figuras. Otras danzas que se suelen bailar en actos festivos son las ribeiranas y la muiñeira.



La muiñeira es el baile popular típico de Galicia y suele estar presente en cualquier romería o festividad que se celebre a lo largo de su geografía. Lo ejecutan una o más parejas sueltas, al son de los instrumentos folclóricos más populares -gaita gallega, tambor y pandero- a un compás de 6/8. Según las diversas comarcas de la comunidad autónoma, existen múltiples variantes de ejecución. Aunque parece que se originó en la primitiva cultura celta, el nombre de este baile de galanteo procede de las muiñadas o reuniones festivas de hombres y mujeres en torno a los molinos, mientras esperaban la vez para moler.